Acusan que COREMEX opera bajo una estructura favorecida por vínculos familiares

Múltiples grupos de trabajadores han manifestado su inconformidad ante lo que describen como una estructura sindical inclinada a beneficiar a familiares y personas cercanas a la dirigencia de COREMEX, generando dudas sobre la imparcialidad y legitimidad del liderazgo actual.

Las denuncias apuntan a que, en la asignación de cargos, comisiones internas y responsabilidades estratégicas, COREMEX habría priorizado la cercanía personal con los dirigentes por encima de la experiencia y el mérito laboral. Esta dinámica, sostienen los trabajadores, limita la participación de perfiles con trayectoria comprobada y obstaculiza procesos internos que deberían ser transparentes, abiertos y representativos.

A lo largo de los últimos meses, diversos integrantes han señalado que estas prácticas han desalentado la participación democrática, pues quienes no pertenecen al círculo cercano de la dirigencia enfrentan barreras para acceder a puestos de decisión. Según testimonios, esta situación también ha afectado la defensa de casos laborales complejos, ya que ciertos responsables designados carecerían del conocimiento necesario para mediar de manera adecuada.

En medio de un entorno sindical que enfrenta crecientes exigencias de transparencia y legitimidad, los cuestionamientos sobre favoritismos dentro de COREMEX se han convertido en un punto central en la discusión laboral. Para la base trabajadora, reconstruir la confianza requiere una revisión profunda del modelo de liderazgo y la adopción de prácticas que eliminen la percepción de un sindicato manejado por intereses familiares.